Thursday, November 22, 2007

Ned y Werner

Ha pasado algún tiempo desde que no visitaba este laboratorio del odio al hombre. He estado en relativa harmonía con él últimamente. He intentado ver las cosas por el lado amable, depronto ya no soy más Werner y más bien un Ned.

Se sufre menos así podría decir, el hombre es demasiado asqueroso como para desperdiciar su vida odiándolo, sería darle demasiada importancia eso habría dicho mi gran amigo Heisenberg. Pero no sé si soy su amigo al final de cuentas y de hecho poco me importa, pues igual lo quiero, intento entenderlo simplemente y ver cómo podemos convivir en el mismo cuerpo, es lo que diría mi estimado compañero Flanders. Pero quién soy yo entonces si no soy Eros ni Thanatos, podría ser una mezcla de los dos, o simplemente un farsante que quiere quemar el tiempo para no cumplir con sus obligaciones laborales, procrastinando como lo ha hecho últimamente. No sabemos, lo único que sabemos es que cuando estamos solos, nos encontramos y hablamos muy bueno. A Werner lo siento un poco callado últimamente y como de costumbre no se sabe en qué momento va a salir a atacar, a dañar. Él es bastante analítico y su conclusión sobre el alcohol y su extraña propiedad de brindar efectos tan destructivos a veces, pero que tiende a engendrar situaciones tan vitales en otros casos lo convierten es esa una droga tan particular. Es una porquería no nos digamos mentiras, lo usa y el efecto inicial lo puede llevar a situaciones tan agradables pero que cuando se sobrepasa el límite, la vida y euforia se convierte simplemente en misería y degeneración humana. Aberración, daño físico y muy probablemente mental. Aunque quién sabe, no le he visto y como ando tan empírico últimamente ya no sé si creer.